El presidente que asuma el poder en Colombia a partir del 7 de agosto encontrará un país en el que hay muchas demandas y urgencias.
“Gane quien gane, vienen cuatro años que no serán fáciles“, le dijo a BBC Mundo Adolfo Meisel, economista, rector de la Universidad del Norte. Además, ex codirector de la Junta Directiva del Banco de la República.
“El tema que hay que atender con relativa urgencia, sea cual sea el próximo gobierno, es el déficit fiscal a través de una reforma tributaria”.
Una reforma tributaria del actual presidente, Iván Duque, detonó en 2019 unas protestas sociales motivadas por un amplio abanico de exigencias.
Muchas de ellas se resumen en la desigualdad, un problema de larga data en Colombia y que no ha sido solucionado con la bonanza petrolera. Ni tampoco con la estabilidad macroeconómica de las últimas décadas.
El proceso de paz, el fin de la guerra, abrió los ojos a muchos para que vieran el problema. Y la caída de la actividad económica por la pandemia lo agudizó. La mitad de la población vive bajo cierto nivel de pobreza.
“Hay un tema que es de fondo que es la mala distribución del ingreso. Esto no es una cosa reciente (…) pero el país ha mejorado mucho en sus niveles de vida en las últimas décadas. Estamos muchísimo mejor ahora que hace 50 años. Pero, dicho eso, cuando la gente está mejor, es cuando la gente aspira a cambios”, dijo Meisel.
En lo político tanto Petro como Hernández enfrentarán contrapesos y la dura oposición de quien no los votó. Se prevé que ambos tengan problemas en su relación con el Congreso.
Eso puede generar tensiones institucionales y sociales, porque habrá gente que no verá atendidas las demandas expresadas en las muy recientes protestas de 2019 y 2021.
El mapa de la primera vuelta mostró la misma división regional que en pasadas elecciones presidenciales que estuvieron marcadas por el conflicto armado. Las mismas que en el referendo del proceso de paz con la guerrilla de las FARC en 2016.
Es esa Colombia unida como nunca en la necesidad de cambio, pero polarizada como siempre por cómo y quién debe ejecutarlo.